La laguna de la comunidad de Santa Anita, ubicada en el poniente del municipio de Fresnillo, Zacatecas, muestra hoy uno de los rostros más severos de la sequía. Desde hace casi tres años no ha logrado almacenar agua pluvial de manera significativa, y actualmente presenta un panorama desolador, con apenas algunos encharcamientos tras una reciente lluvia.
Esta laguna, históricamente vital para la flora y fauna silvestre del lugar —incluyendo coyotes, aves, liebres y peces—, se encuentra prácticamente seca, lo que representa una amenaza directa al ecosistema local. La tierra agrietada, cubierta por residuos como plástico y unicel, es reflejo no solo de la crisis ambiental, sino también del impacto de la actividad humana.

Además de la laguna de Santa Anita, otras fuentes de captación como la laguna del Mercado y la presa Leobardo Reynoso también presentan niveles mínimos de agua. La situación evidencia los efectos del cambio climático y la falta de conciencia ambiental, advirtió el reportero Ernesto Vázquez para B15 Noticias. Se espera que las próximas lluvias puedan traer algo de alivio, sin embargo, especialistas y habitantes insisten en la urgencia de tomar medidas que favorezcan la conservación del agua y el entorno.
